viernes, 3 de julio de 2015

Crítica de La Fe de Oimiuq de Jesús Cernuda, por Gran WYRM Sylvanllitham

Estimados, o no, seres; algunos con una comprensión lectora tan nefasta que me hace preguntarme cómo habéis llegado tan lejos sin leer atentamente las indicaciones de los fármacos. Hoy os traigo la crítica a La fe de Oimiuq de Jesús Cernuda.


Sinopsis del autor: "“…no sabría decir quién soy ni tan siquiera dónde me encuentro…”

El único recuerdo que tiene Oimiuq al despertar, es eso, su nombre escrito tras uno de sus sueños. Se encuentra en un lugar desconocido, pero pronto se dará cuenta que sólo con su ayuda podrá salvar un mundo que parece condenado a desaparecer.

Decide comenzar así el viaje con los que consiguen convencerle de que, a pesar de ser sólo un niño, ya los viejos escritos hablaban de su existencia. El adivino, tan enigmático como valiente; Asur, perteneciente a la familia de los Altos Elfos; Goblin, ese duende cascarrabias y burlón y Pegaso, su hermoso caballo blanco. Juntos comenzarán el camino para encontrar la salvación de todos los habitantes de ese mundo.

Pero nadie dijo que sería fácil. Poco a poco lo que al comienzo era tan solo un niño, irá ganando madurez y convirtiéndose en el valiente que todos creían ver.

Juntos comenzarán su viaje hacia los mares del fin. Enfrentándose por el camino a seres que Oimiuq no hubiera imaginado jamás. Desde las horribles bestias de la llanura de Mogur hasta la hermosa pero desafiante Álsides. Mirándole a los ojos a su propio destino hasta perder el miedo al peor de los enemigos, un demonio superior conocido como Abigor.

Pero…¿está pasando? Que es real y que un sueño.¿ Puede algo tan real no estar sucediendo o puede incluso un sueño salvarnos la vida?

“…sólo el pensamiento de aquel chico podría escribir el futuro de todos los seres que existían…”"

Y aquí estamos, en el momento que solo el autor del reto del centauro esperaba: el veredicto a esta, su obra; que, francamente, poco más consigue ser mejor que aquel reto. Yo de él trataría de borrar el comentario que le hizo, supongo que una amiga con todas sus buenas intenciones, porque a pesar de que pueda parecer que siempre es mejor tener un comentario que nada, yo, si tuviera que guiarme por ese comentario, jamás me lo hubiera leído.

Antes que nada, decir que en el momento en el que se me encomendó leer esto, nada más que leí el título les dije al resto de sectarios que me hacía cierta gracia que se llamara como “quimio” al revés, y como siempre me monté mi peliculilla y joder, fue igual de mierda; además me hizo acordarme del supuesto final de Doraemon. De hecho, a lo largo de toda la lectura me he ido acordando de otras lecturas, de videojuegos y de cosas aleatorias. Adoro mi mente porque hace estos tragos más entretenidos.

Lo que llegamos a leer en el reto no fue algo casual, es algo que también existe en esta historia. Los principios aburridos que te hablan de cosas que no te llegan lo más mínimo de antemano, como son dos párrafos hablando sobre el cielo, que te quedas: “ah, pues muy bien, oye”. Y luego sigues y resulta que a Oimiuq le resultan raras muchas cosas, le resulta extraño que un bosque brille, pero no le resulta nada raro que haya un pueblo de gente llamado “los Angüis” (que fonéticamente pienso en sandwichs) tenga cuatro dedos como Los Simpsons, que cuando son jóvenes tengan el pelo canoso y cuando son viejos lo tengan de color. Con el paso del tiempo no para de decir que hay cosas que le parecen extrañas, y cuando llega a conocer a unas esfinges de pronto dice: “No se parecía a nada que hubiera visto jamás. Era un ser extraño con una enorme cola y cuerpo de león. Una bella mujer de rostro pálido y ojos encendidos”. Menos mal que no se parecía a nada... por lo pronto ya tienes tres apariencias de seres conocidos.

Su originalidad con el nombre del caballo de Oimiuq es casi similar a la del centauro (se llama Pegaso a pesar de ser un caballo). Lo llega a llamar solo como “Caballo” y hubiera pensado que estoy ante Buttercup, otro personaje muy grandilocuente donde las haya, creado por William Goldman.

Tiene estupideces que me quedo pensando en la posible correlación y no logro encontrarle lógica alguna:


"En ese momento Pegaso hizo lo propio sobre él consiguiendo tumbarlo sobre unos de los montones de piedra". Oh sí, "lo propio" de los caballos es tumbar a un animal agresivo, no es salir por patas, aro.

Repite mucho las cosas en poco tiempo:
  1. Justo cuando me fui, dos jóvenes Angüis habían llegado salvándolo de las garras de los Morg y lo habían llevado de nuevo al bosque brillante. — ¿No decían ellos que jamás salían del bosque? —pregunté al enterarme que los propios Angüis lo habían salvado de las garras de aquellas bestias”. El lector no es tan lerdo, gracias.
  2. —Podría decirse entonces que entre todos me engañasteis —protesté al sentirme engañado”.
  3. Cuando previamente dice que los sandwiches esos fueron a salvarle de las heridas de los morgs al poco aparece: “Paul había estado varios días en el bosque recuperándose de las heridas que había sufrido en su enfrentamiento en la llanura y por eso había tardado más en reunirse con nosotros”. Gracias, sin que se hubiera dicho tantas veces, jamás habría podido llegar a esa conclusión.
Todos sus sueños son raros de cojones y tienen que ver con por qué está ahí, y tiene dudas de si contarlo porque “Quizás el tuviera una explicación, pero me parecía tan poco creíble”. Como si todo lo que llevara hasta ahora fuera muy creíble, cuando se lleva quejando de ello desde el inicio de la historia.

El autor tiene un problemón de mil demonios con las tildes y las erratas de no prestar mucha atención, que incluso un corrector tan cacoso como el de un simple Word es capaz de decirte ¡¡Fallo-fallo-fallo!!, momentos en los que faltan letras cruciales, incluso cambio de Oimiuq a “oídium” y otras maravillas; como que el chaval cree que tiene que derrotar a alguien. Lo normal sería que dijera que, al ser un niño él, pues le iba a costar un huevo; porque, en fin, además es un dramas y pone que al ser un niño era de suponer que no sería tan difícil… Después decir que también tiene muchas incongruencias del estilo: el crío pregunta algo, al rato le contestan y luego dice en la narración algo como “pasan de mí” o lanza preguntas, se las van respondiendo y al rato le contesta una sobre dónde está el elfo y no tiene otra que poner en la narración “parecía que me había leído la mente cuando sin dejarme hablar contestó a la pregunta que me tenía en vilo”, puto quejica dramas de mierda. O bien, son cosas que en la mente del autor bailaban una danza peculiar, la danza de la anguila medio muerta.

No entiendo estos puntos ni aunque hagan alusión a un coma:



Igual que no entiendo los puntos suspensivos que existen al iniciar el segundo capítulo.

Es una historia entretenida, sin nada nuevo que aportar, como una lectura primeriza para adentrarse en el género fantástico. Recoge un amplio repertorio de seres mitológicos: elfos, goblins, esfinges, Abigor, alusión a Pegaso, unicornios, ninfas, arpías, las Moiras. Su narración es deficiente, pero al tratarse de una narración en primera persona, de alguien de unos quince años o así, se lo dejo pasar.

Padawan Jesús, te queda mucho por aprender. Te aconsejo que sigas escribiendo, pero para ti, no para los demás. Se puede aprender escribiendo para ti. Aprende a ser crítico contigo mismo, por favor. Aunque viendo el percal, para ser el primero debo de reconocer que está bien, al menos se agradece que no se haya extendido más de la cuenta.

Gran WYRM Sylvanllitham,
extrañamente no se durmió.

10 comentarios:

  1. ¡Pero que joya de crítica! Hay muchos que dicen "oh este es el libro más asqueroso del mundo" pero no dicen por qué, y tú lo has señalado tan bien, no pude evitar reirme y devorar completa tu reseña. Me vuelvo seguidora y voy en camino a leer más.

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  2. Muchas gracias por la reseña, supongo que tienes bastante razón en lo que dices. Creeme que los que me conocen saben que soy el más crítico conmigo mismo. Me voy a quedar con una cosilla, "Es una historia entretenida, sin nada nuevo que aportar, como una lectura primeriza para adentrarse en el género fantástico". Teniendo en cuenta lo que me llevó a escribirla me parece "genial" porque se podría decir que conseguí mi propósito.
    Seguiré escribiendo para mí, que es lo que he hecho siempre, tratando de mejorar si se puede.

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  3. La "amiga" acrítica del autor4 de julio de 2015, 12:44

    Me choca que un crítico como el que arriba leo, de afilada lengua y grácil pluma, ataque mis córneas con tan sólo leer las tres primeras frases, un "sólo" y un "ésta" sin esa tilde tan mona que tendemos a utilizar en castellano de vez en cuando. ¿Repasamos aquello de -"cuando sólo se puede sustituir por solamente..." o -"cuando ésta, ésto o éste sustituye a un sustantivo..." que nos decían en Primaria, o pasamos?
    Lo siento, no pude resistir la tentación de criticar al crítico. ¡Con cariño!

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    1. ¿De veras? Página web de la RAE: "Sin embargo, ese empleo tradicional de la tilde en el adverbio solo y los pronombres demostrativos no cumple el requisito fundamental que justifica el uso de la tilde diacrítica, que es el de oponer palabras tónicas o acentuadas a palabras átonas o inacentuadas formalmente idénticas, ya que tanto solo como los demostrativos son siempre palabras tónicas en cualquiera de sus funciones. Por eso, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad. La recomendación general es, pues, la de no tildar nunca estas palabras." --------> http://www.rae.es/consultas/el-adverbio-solo-y-los-pronombres-demostrativos-sin-tilde De nada, con cariño a ti también.

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    2. La "amiga" acrítica del autor5 de julio de 2015, 2:48

      Jajajaja!!! Me gustaría tener uno de esos sobres cerrados con la réplica adelantada para habéroslo enviado antes de leer esta respuesta con la que, por otro lado, ya contaba. En fin, no me esperaba que tan sátiro y ácido crítico, ¿o he de decir crítica?, sacrificara el estilo con el respaldo de la, ¡oh, a sus pies!, condicionada Academia. Lástima que a este paso, nuestro rico y bello idioma vaya a acabar prescindiendo de diéresis, tildes y poco a poco, ¿quién sabe?, quizá cambiemos nuestra querida "ñ" por una "g" seguida de una "n", al más puro estilo de nuestros vecinos tras los Pirineos.
      En lugar del sobre, te enviaré un regalo por mail, estoy deseando verte destrozar un cuento (tengo permiso expreso de la autora) en el que podrás hacer alarde de tu acertada ironía, a ver qué despliegue de medios. ;-)
      Con cariño (¡me encanta, qué bien me lo paso!)

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    3. ¿Sacrificar el estilo por un par de tildes opcionales? ¡Que dramática!

      Puedes enviarnos los cuentos que quieras, con gusto les daremos un poco de cera. Lamentablemente la persona que escribió esta crítica ya no participa en el blog, tendré que asignarselo a otra de nuestras afiladas plumas. Un saludo.

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  4. Los puntos suspensivos siempre son tres...más son vicio o significan pensar demasiado jajajajajaja.

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    1. Vicio.

      Rikka Winters.

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    2. Gracias por enseñarme el camino JEJEJJEJE.

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    3. Algún vicio hay que tener, no? jejejejejeje

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