lunes, 15 de junio de 2015

Errores del Escritor Novato (Vol.I), por La Guadaña

Nota de Pluma Insolente: ¡Lunes! día de novedades y actualizaciones random en el blog. Hoy os traemos un antiguo post de nuestra compañera La Guadaña, rescatado del difunto blog La sociedad supersecreta, con el que hicimos un par de colaboraciones. Así que, mientras esperamos la segunda parte, os lo dejamos aquí. Que aunque parezca que no, nos gustan las cosas ordenaditas. ¡Saludos y pedos de unicornio para todos vosotros!


De verdad, en serio, sin bromas ni medias sonrisas de diablillos asomando por la comisura de nuestras fauces…lo juramos por la pilila del niño Jesús: nuestra misión última NO es destrozar las vidas, ni las ilusiones, ni robarles a su primogénito a los escritores noveles. Nuestra misión es dejar de leer bazofia. Así de claro.

Somos como unos barrenderos chungos, unos barrenderos que cuando ven a alguien tirar la basura fuera del cubo o a alguien que no recicla, pues lo cosemos a hostias. Figurativamente, claro. Nuestro objetivo como barrenderos es dejar el panorama limpio de mierda, concienciar a la población de que hay que ser más higiénicos.

Ahora traduzcamos toda esta chapa.

El ciclo del ególatra

Lo que más podemos encontrar en los grupos de Facebook dedicados a escritores desconocidos, principiantes, del género que sea - poesía, relatos, romance, etc- o índies, es: indiferencia hacia el trabajo de los demás.

Su única misión perteneciendo a ese sinfín de grupos es darse a conocer y obtener "me gusta" a mansalva.


No va más allá, no nos esforcemos en buscar un objetivo diferente, repito, lo único que ellos quieren es que los leas. No leer, sino que los leas, a ellos, sólo a ellos, y de paso que les dejes tu opinión positiva o una puntuación alta. No te molestes en tratar de hablar de tu trabajo, eso no les importa un pijo.
De vez en cuando salta uno, el más listo de todos, y comenta que está indignado con la vida porque en esos grupos de escritores él se ha pasado medio día spameando su última obra maestra, obteniendo como resultado que lo bloqueen en algunos de los grupos más “chulis”, y no ve que nadie le dé ni un condenado “me gusta”, ¡nah’ de nah’! Vamos, que su trabajo de llenar timelines de Facebook a todo dios, mendigando con su libro en busca de una posible promesa en plan: “Me ha gustado la sinopsis, lo leeré”, se va por el desagüe porque, ¡Oh Cielos! ¡El resto de usuarios de ese grupo es igual que él!

¿Que no nos creeis? Aquí os dejamos algunos de los miles de ejemplos que podemos encontrar en tan solo un minuto de búsqueda en el grupo Escritores Noveles, (6.491 miembros)



Pues aquí, el listillo crea un debate abierto y descarnado donde todos le dan la razón y se prometen mutuamente cambiar y ser lo que los otros esperan que sea: un adorable consumidor y dulce lector. De hecho, en ese mismo instante, el que comenta, desgarrado por la cruel verdad que acaba de leer, se auto flagela dándole a su ruedita del mouse varios metros hacia abajo en esa misma página, y le da “me gusta” a las últimas veinte publicaciones. Para que no se diga, y tal.


Parecería que han entrado en razón ¿verdad? Y que no van a volver a dejar pasar ni uno solo de los profundísimos poemas que se publiquen en los 2.000 grupos a los que pertenecen sin darle, no sólo un “me gusta” sino que incluso escribirán un reconfortante: “Genial”.

Pues ¡por los cojones!

Esa ilusión sólo dura unas dos horas hasta que el escritor novel vuelve a mirar las estadísticas de descarga de su bien amada novela (cosa que hace cada media hora, aunque ha estado distraído dando “me gusta” a los de su calaña y se ha despistao’) y ve que no se ha comido un mojón en las últimas diez décadas. Y vuelta a empezar.

Este es El ciclo del ególatra, señoras y señores.

Ahí es donde aparecemos en escena nosotros, Los Insolentes, hijos de un chacal con lombrices.

Sí, adorables míos, era necesario este infumable sermón para que entendieseis que es vuestra culpa que existamos. Nos habéis creado vosotros, somos como Eva, salida del ‘costillote’ de Adán, o como la Venus que surgió de la espuma del mar formada por el semen de Urano.

Y… ¡qué coño!, también porque nos gusta mucho un escarnio. Hay algo de sadismo en nosotros, tampoco os vamos a mentir.

Pues como somos cojonudos no, lo siguiente, os vamos a mostrar algunos de los errores más comunes que cometen aquellos que comienzan en el multitudinario mundo del escritor auto publicado a base de talonario o a base de no ver ni un duro por lo que hace. Cosecha propia, de la casa, porque deseamos no ver más estos fallos en nuestra vida y porque, como comentábamos al principio, nuestra misión es encontrar un mirlo blanco; hasta ahora no hay ni rastro de él, lo cual significa que:

1. Los autores están cometiendo cientos de fallos que se pueden evitar.
2. Hay mucha gente que no sabe escribir pero aún así sueña con ser Doris Lessing.
3. El ego de un escritor novel es del tamaño del Empire State, lo que le impide darse cuenta de los dos puntos anteriores.

Errores de bulto (esto promete)

Argumentos repetidos como el ajo: hemos leído cien historias que salen directamente de otra que ha triunfado en su momento: Crepúsculo, Harry Potter, Cincuenta Sombras... lo peor es que los autores no lo niegan sino que se enorgullecen. Admiten que se inspiraron en otras historias para crear las suyas, y no sólo parecen idénticas sino que las empeoran considerablemente. ¡Error de bulto! Puedes imitar un estilo pero no un argumento. Diferenciarse y ser original es clave para pasar nuestros exámenes, pero ¡ojo! Si apruebas el resto de puntos, quizás pasemos por alto este fallo, ya que si mejoras las historias que estás plagiando... habría que aplaudirte. No todo está perdido.

Ortografía pésima: éste quizás es el peor con diferencia. Sencillamente un escritor con faltas de ortografía es como un dentista con caries. No puede ser, es una aberración contra el lector y contra el arte de escribir. Hasta que no puedas asegurar una lectura sencilla de entender, o rica en proteína léxica, retírate al Himalaya o a un monasterio en el Tíbet, tú mismo.

Personajes vacíos: Cuando varios personajes parecen el mismo...¡Error! Haz una lista de personajes al comienzo de tus escritos y añade a cada uno de ellos una característica única y por la cual tus lectores siempre los reconozcan a medida que leen. La individualidad es un éxito y no hay nada peor que encontrar personajes insulsos.

Aventurarse a creer que lo que ellos han hecho es sencillamente ¡lo mejor que existe!: las réplicas de los autores una vez y han leído la crítica demuestran que les falta profesionalidad y autocrítica. No han sabido dedicar tiempo a su trabajo y han jugado con el nuestro y con el de decenas o cientos de lectores más. Sencillamente, la humildad y la capacidad de aceptación y mejora te abrirán muchos caminos.

Conversaciones "Barriosesamales": Me encantan los diálogos. Se llega a saber tanto del autor a través de los diálogos... Cuando encontramos diálogos repetitivos, sin sal, sin gracia, casi sacados de una conversación entre niños de cinco años, sencillamente nos sangran los ojos. Más Tarantino o Polanski, y menos Barrio Sésamo, por favor.

Párrafos que parecen una orgía de lombrices: Si no sabes describir algo, es mejor que no lo hagas a que termines haciendo un ridículo espantoso, usando términos que ni tú conoces y liando al lector. No despistes, es mejor ser claro, usar un lenguaje sencillo y dejar para aquellos que son experimentados filólogos, las descripciones típicas de Tolkien. Tus lectores te lo agradecerán. No todo el mundo desea encontrar (ni está preparado para entender) ese tipo de batiburrillos mientras lee. Ni tú serás mejor escritor, ni tu novela será mejor que otra que ha usado un lenguaje de "a pie". Menos es más.

Monotema: esto ocurre sobre todo en las novelas románticas, donde el romance es lo único que ocurre y los únicos personajes que existen son los protagonistas. Los demás son meros observadores y comentaristas insípidos del argumento principal. Ella se reúne con sus amigos y a estos sólo les importa su relación con el protagonista. Ellos no tienen vida. Todo gira en torno a la pareja principal. Esto es tedioso, anodino, molesto, ridículo y hasta ofensivo. Ofende a mi inteligencia y dice mucho de la inteligencia de quien escribe.


Estos son tan sólo algunos de los errores más evidentes que hemos ido encontrando a medida que hemos avanzado en el espinoso camino de la crítica. Habrá más tips según vayamos encontrando otros nuevos así que ¡ATENTOS!

8 comentarios:

  1. Primero que nada, debo admitir que pertenezco y participo activamente en ese círculo de ególatras del que hablas. Si, soy uno de esos odiosos con el afán de la auto-promoción, ignoran y menosprecian el trabajo de los demás. Y no es cinismo lo que me mueve a declararme como tal, sino más bien una muestra de sinceridad. Si uno tiene un problema, el primer paso para erradicarlo es reconocerlo , ¿cierto?.
    Está mañana ni siquiera estaba consciente de tenerlo y ahora heme aquí… reconociéndolo.
    Tu blog, mi estimado Pluma Insolente, me abrió los ojos. Pero como es que uno llega a convertirse en uno de esos seres despreciables? Es vanidad, egoísmo o como tu lo planteas: simplemente desinterés?
    En mi caso yo creo que fue -como suele suceder con muchos de nuestros malos hábitos-, producto de mi inexperiencia, ingenuidad y de seguir guías equivocadas.

    Para que me entiendas, debes entender el contexto. Yo empecé mi novela hace 7 años. Cuando llevaba escritas 3/4 partes, me desilusioné. -¿Que haces escribiendo una novela? -me pregunté. -Aunque la termines, ¿quien te la va a publicar? Solo estas perdiendo el tiempo. Tu eres ingeniero, dedicate a lo que sabes.
    Así el sueño de convertirme en escritor, quedó solo en eso. Y me dolía. Por 7 años me dolió dejar ese libro sin concluir.
    En fin, hace unos meses me quedé sin trabajo. Así que como me sobraba tiempo y me faltaban excusas, decidí terminarla. Esa fue la parte fácil. Una vez que la terminé y la publiqué en Amazon, me pregunté: -¿Y ahora qué? ¿Como le hago para que la gente la lea, me critique y corra la voz?
    ¿Como puede un escritor novel, sin una editorial que lo respalde y sin dinero para una campaña, ofrecer y publicitar su obra?
    En mi limitado circulo social ni siquiera hay lectores, mucho menos escritores. Así que recurrí a ese amigo que siempre está allí para resolverte tus dudas: Google.

    Lo que obtuve fue una respuesta contundente: usa las redes sociales. Así que me lancé con gran entusiasmo a mi Facebook, esperando activar a mis 25 contactos. Si la Teoria de masas tiene fundamento, muy pronto esos 25 lectores se convertirían en 100 y luego en 500. ¿Y que pasó? Pues al parecer la teoría se quedó solo en eso. En mi circulo social hay gente gusta de muchas cosas, pero al parecer, la lectura no es una de ellas. Al final obtuve 25 felicitaciones y 8 recomendaciones. Y bueno, una recomendación sin fundamento es solo un gesto de buena voluntad pero de poco valor práctico. El resultado: 1 ejemplar vendido, 0 criticas.

    Seguramente algo estaba haciendo mal. ¿Pero que? Había que recurrir a los expertos. pero obviamente un escritor reconocido no iba a tomarse el tiempo de leerme, criticarme o recomendarme con sus lectores. Así que le pregunté a otros escritores novatos. Su consejo: únete a cuanto grupo de lectores te encuentres y ahi publicita tu libro. Seguí el consejo y así, inconsciente e ingenuamente, entré a el circulo de ególatras. El resultado: 1 libro vendido y 1 una critica. No mucho avance.

    Y así llegamos hasta hoy cuando me di cuenta en lo que me había convertido. Ese ser repugnante que solo piensa en si mismo. Y te agradezco que me hayas sensibilizado con tu vision. Y hoy que me he dado cuenta habré de cambiar mis hábitos y leer, respetar y valorar las aportaciones de mis colegas escritores. Espero, muy pronto, dejar este circulo de egolatría y recuperar un poco de la dignidad perdida.

    Ahora si me lo permites, y buscando una mejor guía que los que he tenido hasta ahora, ¿qué puedo hacer para publicitar de una manera digna mi libro? ¿qué hacer para que más gente lea, critique y recomiende mi novela? ¿Como puede un autor desconocido, sin miles de seguidores en las redes sociales, de naturaleza introvertida y sin otro medio que su modesto talento y una laptop, acceder a más público? yo creo que no he cometido ninguno de los 6 errores de bulto que mencionas, pero ¿como puedo hacer para que la gente se de cuenta y se arriesgue a leerme?…

    Te agradezco de nuevo tu iluminador articulo y espero tus comentarios.

    Saludos

    Mauricio

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    1. Hola Mauricio: gracias por entrar al club de ególatras anónimos. Antes que nada, he de decir que tener ego no es malo. Todos lo tenemos y casi es imposible librarse de esas terribles ganas de ser el centro del universo all the time, pero conseguimos controlarnos dentro lo que cabe. Lo malo del ego, o del exceso de ego, es sentirse mal cuando nos damos cuenta de que no somos más que un mojón negro en medio de miles de mojones negros. Y eso es lo que les ocurre a los escritores noveles: lo saben, se frustran y usan unas artimañas que los siguen hundiendo aún más en la miseria. Una de las artimañas es pertenecer a esos grupos autodestructivos de los que hablas. ¡Si, empezando por ahí! ¡¡Ese es el tremendo error!!
      Un escritor rara vez lee cuando se promociona, y si te estás promocionando tú y el de al lado también: ¿a quién coño le importa lo que escribió el vecino y lo que escribiste tú? ¿Qué buscabas en esos grupos? ¿Lectores? ¿Ventas? ¿Reseñas? ¿Escribes para ti? ¿Una novela que siempre quisiste escribir porque te gustaba el género? ¿DE VERDAD NO ES OBVIO QUE ESE NO ES EL CAMINO? Quien te dijo que los grupos de Facebook son la herramienta perfecta, obviamente quería hundirte en la miseria y deshacerse de tu cadáver mientras la punta encendida de su cigarro iluminaba tenuemente su diabólica mirada en mitad de la oscura noche.
      Y ¿por qué lo sé? Pues bien, querido Mauricio, a continuación te presentaré a mi ego. Verás retazos de mi estrategia, y no porque lo desee, sino porque veo que la mayor parte de vosotros está tan perdida como yo en un concierto de Metal. Me estáis obligando a hacerlo.
      Yo mantengo mi ego a raya, aunque a veces lo saco a pasear al parque para que conozca a otros egos y se partan los dientes entre ellos. Lo primero que has de hacer, y lo digo bien en serio, no es leer a otros autores para sentirte bien contigo mismo, pero si estás en esos grupos, si quieres seguir ahí, entonces te va a tocar apechugar para buscar que apechuguen contigo ¿no? ¿Te interesa que te lean porque tú los leíste a ellos primero? ¿Quieres que esa sea la razón para que te lean y no porque te hayan encontrado buscando lo que a ellos les gusta en una librería online o no? Yo no quiero que me lean por hacerme un favor. ¡Qué triste! Quiero que me lean porque tengo talento y porque sé hacer bien las cosas. Quiero que me lean mis lectores en potencia, no esa manada de lobos hambrientos y desagradecidos. Esa manada de zombis que te persigue lastimeramente con sus tétricos escritos en sus pútridas manos, y con la promesa de que se leerán lo tuyo. ¡Y UNA MIERDA QUE SE COMAN! Eso no te interesa en absoluto. ¡No seas mendigo y quiérete un poco!

      ...continuará

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    2. Uno de los errores que cometemos, y que va más allá de lo que escribí en esa lista de ahí arriba, es el de comenzar a escribir la novela de nuestra vida, de nuestros sueños, sin pararnos a observar en cómo está el patio, qué es lo que más vende, qué tiene que tener mi libro para que sea leído y a quién va dirigido.
      -¡Yo quiero escribir un libro y punto! Mi libro, el de mis sueños, el que comencé con 17 años y que tengo en mente desde entonces….Ay, qué recuerdos….
      Ya luego pensaré en cómo lo vendo o en quién me lo va comprar….total, psss jaja psss, blewww, un escritor no piensa en eso.
      Pues te diré una cosa que me diferencia de ti en ese sentido: yo empecé pensando en el público al que iba dirigido y luego lo escribí a la carta, ofreciendo exactamente lo que sabía que querrían encontrar esas fieras ávidas de romance… efectivamente, picaron 10.000 en tres meses.
      ¿Me lees? No, no me equivoqué escribiendo: 10.000 libros en tres meses.
      Yo no escribo porque tenga una espinita clavada en no sé qué espacio de mi patatita; yo no espero limosnas ni me patrocino en modo Spam en ningún grupo. ¡EN NINGUNO! Yo trabajo en la sombra y sorprendentemente conseguí lo que quise. 10.000 personas tienen mi primer trabajo y las mismas tratarán de conseguir la continuación del mismo. ¿Por qué? Porque les convenció lo que leyeron. No hay mejor estrategia que la de escribir bien. ¿Tan difícil es de entender?
      No nos olvidemos de que el lector también tiene responsabilidad en esto. No todo depende de nosotros, aunque sí el 80%. Yo no obligo a nadie a leer, pero tengo que preparar la trampa lo mejor que pueda. Si te equivocas, pierdes. Tenlo claro. Nadie da segundas oportunidades en este campo.
      Y tú dirás: WTF?????
      Y te diré: Oh Yeah, nene! Escribir es un negocio al fin y al cabo. Puedes hacerlo para sacar la puta espina o para vender, pero en ambos casos vas a tener que seguir la línea de consejos que hay ahí arriba, one by one, o esperar a que las editoriales hagan una jornada de puertas abiertas y te publiquen porque ganaste un sorteo. Trabaja duro, todos los días; hazte un blog, y aunque no lo lea ni dios, tenlo actualizado; lucha contra la frustración de que aparentemente a nadie le importas un mojón y sigue tirando del carro.
      No sé si sacas algo en claro o no. Ese es mi truco y llevo tres meses siendo número uno en mi categoría. Si te convence bien, y si no, buena suerte.
      Te voy a hacer un regalo que me vino muy bien en su momento: www.ebookhermanos.com
      No está de más para aquellos que no tienen mucha idea, o tanta como la que tenía yo.
      Por cierto, un consejo: los grupos de Facebook son autodestructivos. Cuanto antes te des cuenta, mejor.
      Salud y Suerte.


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  2. Hola, Guadaña and company. Yo también soy un puto ególatra, lo reconozco. A mí tampoco me han ayudado los grupos de Facebook, y no vendo una mierda, por más que arda en deseos de ganar algún dinerillo.

    Yo no sé si el consejo que voy a darte es bueno o no, y supongo que en este y otros blogs saben más del tema, pero te lo voy a dar igualmente. Mi consejo es: sé valiente. Cuando hayas acabdo tu novela, si realmente crees en ella, envíala de manera voluntaria a este mismo blog, o a otros de temática parecida. Si tu novela es realmente buena, tendrás una buena crítica y, aunque puede que no vendas, por lo menos sabrás que vas en el buen camino. Si tu novela no es tan buena como crees, entonces obtendrás un beneficio todavía mejor: sabrås gracias a la crítica qué aspectos tienes que pulir, y eso es mejor que vender unos cuantos miles de ejemplares

    Así pienso yo, debido a las experiencias que he tenido en este blog. Creo firmemente en mis novelas, motivo por el cual continuaré enviando mis mabuscritos a blogs como éste y así poder seguir aprendiendo y creciendo como escritor.

    Y si algún día vendo 10.000 ejemplares, cojonudo. Le compraré un ramo de rosas a mi mujer, me iré con los niños a Disneyland y mi mujer y yo fornicaremos como dos leones en celo toda la noche mientras mis retoños sueñan con Mickey Mouse. Pero si no lo consigo seguiré disfrutando con mi trabajo y con la literatura que escribo.

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    1. Y disculpad los lapsus del jodido teclado táctil.

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    2. Felicidades Sergio por tu doble paternidad. ¿Dos chicas? Are you ready, amigo?
      Qué nobles ideas esas de inversión!!... y yo pensando en invertirlo en un par de cabezas nucleares. Me haces sentir mal! XDD Y ahora qué hago yo con estas dos moles en mi salón? XDDD "Stop pajadas".
      Es vital que creamos en lo que hacemos. Querer ser mejor pero no creer ser el mejor, ¿no es así?
      En este mundejo es importante no sentirse mal por querer destacar, pero es mejor que los hechos hablen más que las palabras, o como coño se diga.
      Ególatras podemos ser (y somos) de un modo o de otro, ya sea en éste u otro ámbito, pero poner la pistola en el pecho a nuestros semejantes para que nos dediquen unos segundos de su tiempo...eso es caer bajo de cojones. Vamos, digo yo. Es como cuando te acosan por teléfono para que les compres un puto colchón, o te afilies a la funeraria, o te pases a Jazztel!!
      "Cuando quiera cambiar de colchón, ya lo buscaré yo misma, gracias, no esperaré a que usted me llame mientras duermo en un jergón lleno de pulgas."
      Pues lo mismo pasa con esto. A veces los escritores noveles parecen vendedores de colchones, dedicados a la venta fría y dejándose la piel en eso, por una comisión que muchas veces es de 0€. Si lo que ofreces es lo suficientemente bueno, no hace falta que vayas puerta por puerta. Lo bueno se vende solo. ¿Ves que Appel tenga vendedores que van casa por casa tratando de meterte por los ojos sus iPads o iPhones? ¿Y les hace falta?
      De todas formas, preparamos un post (la continuación de éste) que ya está en el horno desde hace horas, y pronto verá la luz. Arrrrrdo en deseos de ver lo que opinais al respecto porque tiene que ver con todo lo que estamos comentando aqui. No va mal encaminado. Para los que pedían respuestas después de leer el Vol. I, en el Vol. II están todas. ¡¡Qué ganas!!
      Saludos

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  3. Cuando leo ese tipo de spam, simplemente paso de largo. Cuando leo que está al estilo de alguien, ya sea Crepúsculo, Harry Potter, etc., también lo hago, ficha repetida no hace álbum.

    Si eres bueno alguien te leerá, si no lo eres, pues pasa la página, que hay muchos oficios más interesantes. Un escritor, que se digne escritor, no pide, como limosnero, lectores. Son ellos los que deben de venir a ti.
    Una idea equivocada es creer que escribiendo te volverás rico. Aunque claro, hay casos excepcionales en los que sí se ha dado. Copiar el estilo de otro no está mal, pero copiar argumentos, personajes y tramas me parece horrendo y digno de ser tachado en una lista.

    La única manera de llegar a ser bueno es, pues, leer mucho y escribir mucho. Saludos.

    Jota.

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  4. Buenas! Yo reconozco que di la chapa a través de Twitter aunque enseguida me cansé. Hay algo, a mi modo de ver, incluso peor que la gente que repite una y otra vez el mismo mensaje publicitario en la red social de turno; el personaje que consigue que su libro se venda pese a ser un auténtico truño. No hay más que pasarse por las listas de los más vendidos de amazon y ver las opiniones de los usuarios en algunas de las publicaciones. Libros que cosechan decenas de puntuaciones y comentarios horribles y que ahí siguen... sólo explicable por la chapa que dan sus autores.

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