miércoles, 10 de junio de 2015

¡RECOMENDADO! Crítica de 37 relatos para leer cuando estés muerto de Igor Kutuzov y Lluís Viñas Marcus, por Gran WYRM Sylvanllitham


37 relatos para leer cuando estés muerto de Igor Kutuzov y Lluís Viñas Marcus


Estimados, o no, seres, me ha pasado una cosa curiosa con este manojo de relatos y es que en mi pdf cuando lo abro ya no se llama de esta forma sino que pasa a llamarse “37 relatos para leer en el váter” y ciertamente lo son, si estás mucho rato en él te puedes leer hasta cinco o más (o los 37 seguidos, cada uno con su atasco…).

Os dejo la sinopsis que hay en Amazon: “¿Qué encontrarás? 37 relatos de mujeres, astronautas, dragones, hombres desorientados, cazadores de otro tiempo y mil cosas más. 

¿Los géneros y temas? El amor, la fantasía, el humor, la ciencia-ficción, entre otros”.

Vivía con la costumbre de leer mierda y basurilla (la basurilla se diferencia de la mierda en que es un revoltillo de cosas mal hechas y bien hechas, pero realmente carece de total calidad), hasta que encontré este compendio de relatos, que ya en la misma sinopsis de Amazon nos cuenta que hay una gran variedad, que es como esas bolsas de frutos secos en los que hay pipas de girasol, de calabaza, anacardos, garbanzos secos, kikos, uvas pasas y vete a saber qué ñoco más; bueno, como esas bolsas del todo no..., que de ahí solo me gustan un par de cosas, y de estos relatos me gustan varias, bastantes más de hecho.

Estamos ante mi primera crítica positiva, o no, quién sabe... Estaba empezando a pensar que era el único de mis compañeros que no encontraba algo decente, y me encuentro con esta obra. Tiene contados errores ortográficos como “Béquer”, buenas estructuras gramaticales, es original en muchos de sus relatos, y sorprende. ¡¡Algo que he leído para el blog y que me sorprende!! ¡¡No me lo puedo creer, existe!! Aún estoy en shock.


La verdad, ya que carezco de hábito no sé cómo enfrentarme ante algo que no me entran ganas de arrancarme los ojos, ni rezar a vete tú a saber qué, que acabe de una maldita vez, no, al contrario, a veces me sabe a poco, e incluso siento pena cuando muchos de estos relatos se acaban. Han sabido atravesar mi escamoso pecho y han llegado a mi corazoncito… ¡se merecen un aplauso de zarpas y garras y porque no tengo otra cosa!; como iba diciendo por falta de encontrarme ante algo bueno no sé cómo referiros adecuadamente sin irme por las ramas demasiado y sin contar demasiado poco lo que este libro en su conjunto es. ¿En su conjunto? Sí, qué queréis, hay relatos de todo tipo y algunos que no me terminan de gustar del todo, pero están bien escritos solo es que no son mi tipo, igual que supongo que a algunos mis favoritos no les gustará porque tendremos un humor y una visión del mundo diferente, pero para gustos los colores, está bien escrito, ¡joder, ya era hora!

¿Hay algo que tienen en común todos estos relatos? Sí, que están plagados (muchos de ellos) de referencias a otras obras y no solo literarias, así como a artistas y a personajes públicos.

Los relatos que menos me han gustado son “Nobleza” y “El dragón y las princesas tristes”. El primero: se me hace pesado, cansino con lo cortito que es (afortunadamente); pero sus autores parecen que saben de lo que hablan, solo es que no me gusta mucho ni por el tono ni sobre qué va. El segundo: al margen de que esperaba más por haber un dragón me ha decepcionado bastante- ahora veis por qué hablo en general de las cosas, quedan más bonitas-. Por otro lado, hay relatos que me han parecido lentos pero entretenidos como es el caso de “El secreto” o “El estanco” que cuentan cosas rutinarias pero con un enfoque nada esperado. Aunque para enfoques nada esperados tenemos “Siesta” que tiene sus incongruencias: “Esto me pasa por vivir apartado en una casita de una urbanización. En la ciudad, casi nunca se va la corriente”. Siendo así de los relatos más surrealistas.

Otro relato que no me ha gustado mucho es “Sard” ambientado en una tribu indígena, el final podría dejarte a cuadros, a mí no me ha dejado. Pero está bien cohesionado todo. También tiene relatos altamente descriptivos a mi parecer bastante sosillos como es el caso de “Pliegues de mujer” que el título lo dice todo, es de los pocos relatos que el título lo dice todo.

Pero también podemos encontrar, por ejemplo (quiero aclarar, por si acaso, que no hablo de todos, sino se haría eterna, solo hablo de algunos de ellos):

Relatos con un mensaje, que algunos solo se salvan por ese mensaje: “Trenes veloces” (además de que me parece hermosamente poético). “Prosa mojada” que no solo por el mensaje, a pesar de tener erratillas, tiene, al igual que el anteriormente citado un tono poético, y triste, pero incluso si cabe más triste, sin duda saben transmitir emociones.


También hay relatos humorísticos como son el caso de “Fiesta” aparte de que me parece raro; “El diván” es el que es menos descriptivo de todos -y por el nombre podréis suponer todos por dónde van los tiros, al menos más o menos-; “El taxi” igual alguien me dirá que tengo a veces un humor macabro si vierais el final que mi cabeza le da, porque el final de ese relato es un poco abierto, como dice el título hay un taxi, ¿vale? Bien pues el narrador se mete en él y le dice que le lleve a algún sitio -hasta aquí todo bien- pero el taxista que tiene un taxi ya de por sí un tanto raruno (con cristales antibalas) hace caso omiso a su “cliente” y se lo lleva a otra parte y fin (yo pienso que se lo lleva a una mansión con caníbales), igual tiene final abierto porque lo han noqueado y no ha vuelto a despertar. “Infieles” a pesar del título me he reído, (ahora va a parecer que tengo realmente un humor extraño que me río por algo macabro que imagina mi mente y por infidelidades), ¿es malo que me ría con el título que tiene? Lo cierto es que me da igual. Igual me he reído de lo inesperado que me resulta, aunque parezca imposible, lo es. Os haría una sinopsis pero… no quiero destripar, jo.

Relatos que no sé si me han gustado o no: “Sí, me acuerdo” es la historia de una madre que lleva a sus hijos al parque y se topa con un antiguo conocido, diría que incluso antiguo novio, y al principio parece que no se acuerda de él por mucho que él insista, luego simplemente es que no parecía que se quisiera acordar y se va para casa con sus hijos. “Una luna y una pelota” Es un relato tan cargado de estilo poético y estilizado que te quedas al terminarlo con una cara de “¿Y?”. “La Lanza” es poético también pero, me gusta cómo está escrito, no obstante; no me sorprende nada, ¡sé que va a pasar desde el inicio! “Inframundo” habla por sí solo ¿no?, pero el final me ha dejado sin habla:


Relatos, que denominaré, épicos (en el sentido de grandiosos, que nos conocemos ya):

-“Un largo fin de semana” diría además que pertenece al género ciencia ficción: trata de en un mundo parecido al nuestro en el que a los ancianos no solo se los lleva al asilo sino que además se los lleva a un asilo apartado del resto del mundo, hay como unas islas y a los varones se los lleva a una isla que tiene una mansión con -supuestamente- todo lo que un anciano necesita (sus medicamentos, sus tratamientos, sus horas de reflexión, sus cartas, etc.) y en otra isla está la isla de las ancianas, el prota planea fugarse una vez más porque está hasta las almorranas de “vivir” así, aquí es donde podemos encontrar la cita que cité en el off topic: “el sofá es un pedazo de plástico beige, huérfano de mi culo”.

-”E la nave va”: Decir que a pesar de ser más largo que los anteriormente nombrados no voy a hablar de él como hice, por ejemplo, con el anterior, tan solo me limitaré a señalar las pequeñas cosas como algunas frases que hay en él: “Ellas se sientan en el último de a dos libre y yo me conformo con ir al final, no de la noche, sino del bus”. No lo entiendo, no entiendo por qué esa aclaración cuando es por la tarde y previamente dice que se suben al bus. Este relato tiene muchas cosas que me dejan con un “qué coño acabo de leer” como: “Hay un asiento libre a mi lado, el último. Pecado. En la siguiente parada se sube la tía abuela de Obélix, que se lanza a la carrera por la recta del pasillo como si al final hubiera un pastel de frambuesa”. Adoro este relato. Frikismo en estado puro.

-”En el Lidl” ¿Cómo puede ser épico un relato en el que aparezca el nombre de un supermercado tan sumamente cutre? Creedme, lo es. El narrador/protagonista para mí que sufre de una enfermedad mental o no se ha tomado las pastillas o las ha confundido con las de su madre porque lo que ve en el supermercado, cómo actúa e incluso cómo va hacia él es mortal. Por más que leo este relato no soy capaz de dejar de reírme. Este relato para mí, no sé si los autores lo hicieron a conciencia de ello, me recuerda a un subgénero de la comedia llamado ‘Mock-heroic/epic’. Es tan ABSURDO que lo adoro. Y por supuesto tiene guiños por todas partes:


Este momento también es maravilloso (Os dejo la “minifalda” para que imaginéis de dónde sale, fijo que no dais con lo que es):


¿Y esto es presuntamente positivo?, quizás muchos os diréis. Tened en cuenta que incluso de los que no me llaman mucho la atención o no me gustan simplemente, el “no me gusta” está porque como dije “no es mi tipo”, es como en el plano social, por mucho que alguien sea educado y amable, detallista, gracioso, cariñoso y todo lo que buscas en una compañía, por mucho que ese ser quiera algo contigo, si tú no sientes esa afinidad a pesar de tener todas esas características, lo lógico y normal es que no quieras estar con ese alguien de esa forma que él quiera, pero valoras mucho cómo es.

[SPOILER: SORPRESA-SORPRESA, los autores nos deleitan con más de 37 relatos, porque les sabía a poco, y encima uno de ellos pone fragmentos de otra obra suya, me encanta encontrarme retazos de otros trabajos en otras obras… NO].

Gran WYRM Sylvanllitham,
dragón que se fue desilusionando con el paso de los relatos

6 comentarios:

  1. Creo que esta obra merece realmente la atención de más lectores. Celebro, como ya he dicho en otro post, que comiencen a aflorar autore interesantes en este blog. Espero que más obras como la de estos dos chavales sean comentadas, para poder así descubrir autores que realmente valgan la pena.

    Un saludo

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  2. Disculpad la falta de ortografía (autores, no autore). Son lapsus del teclado.

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  3. Tenía parado un segundo libro de relatos. ¡Coño! Lo voy a reactivar.
    Cómo me ha gustado la crítica, que bien currada.
    Un abrazo.

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  4. Genial crítica. Tengo ganas de leer esos cuentos

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  5. Felicidades por tan buena reseña, recién descubro este blog y así como tu te sorprendes de buenos autores, yo a veces me sorprendo de encontrar verdaderas reseñas, que no sean solamente un resumen de la obra con un "esto me gustó y esto no".
    Solo te dejo un pequeño GRAN detalle; con temor a equivocarme. No son dos autores, en realidad son la misma persona; Igor Kutuzov es algo así como un alter ego del señor Lluís Viñas Marcus.
    Pero genial tu reseña y genial la forma en la cual la expresas.
    Un saludo

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