martes, 19 de mayo de 2015

Crítica del Poemario de Jacobo Varela Ruibal, por Anibal Lector


Me remiten, para su evaluación, unos poemas de Jacobo Varela Ruibal, porque: “son poesía y a ti eso te gusta”. Con cierta sospecha, accedo. Me advierten que el autor da cancha para poder destriparlos a gusto y que no le importa, es más, se queja de que “nadie le mete caña” y nos agradecería una crítica mordaz. Es de agradecer tanta confianza y espero estar a la altura de las expectativas… el talante lo es todo en estas cosas.

A ver con que mierda me bautizan estos...

Abro el primer poema y debo reconocer que cuando veo que está rimado me empiezo a inquietar. No es que tenga nada contra una rima bien llevada, es que normalmente deviene en ripio, y eso quema la vista. Por otra parte y en este caso, ya puestos en corsés decimonónicos a los que no se está obligado, quizá debieran tener una medida. Aquí no hay medida o se hace a palmos, con perdón. Superado este primer mal momento, me pongo manos a la obra. Leo el poema “Juntos cuando estamos lejos:” me mosquean los dos puntos en el título, es algo novedoso, o quizá sea un mensaje reptiliano oculto e indescifrable sobre lo que me espera, me digo, pero sigo estoico hasta el apoteósico final:

“…podemos sanar el mundo:
allá donde vamos no hay asma,
se respira que estamos Juntos”

A mí me produce apnea, más que asma, debo decirle. No hay punto final, desgraciadamente. Me pregunto si se debe a que le había gustado tanto esta última parte, que no se animaba a terminarlo. Luego me río… “los de La Pluma Insolente me están gastando una broma”. Pregunto a la coordinadora. Se mosquea, no, va en serio. Anoto que debo preguntar al señor Jacobo si sería una broma suya. “De alguien tiene que ser”, me digo estupefacto.

Faltas de ortografía, mensaje divagante y raro, raro; casi onírico (por el sueño que da) clichés abundantes, nula musicalidad, no hay detenimiento en la construcción tanto de forma como de fondo, etc. etc. ¡Una joya óigame!

Me sobrepongo y continúo con la lectura de “Viernes 13”. Solo hay algo en lo que estoy de acuerdo, tanto Jacobo como el objeto de su pasión tienen que estar locos (aunque fuere de amor) como corrobora el autor explícitamente. También se explica de forma procaz:

“…Fui a soplar al musgo que ardiendo me desplegabas,
Admirando en tu vello cómo la vida baila;
Me atreví a besarte para que fueras mansa.”

Señor mío, “el musgo” no debe soplarse por muy desplegado que esté. ¡Los poemas envían imágenes vívidas al lector, por dios santo! ¿No tiene usted la impresión de que, en un momento tan místico y arrebatado, si el poeta se pone a soplar el musgo, pudiera parecer cachondeo? se pueden hacer diferentes cosas con dicha briófita, pero… ¡nunca sople! Justo ahí se acaba la mansedumbre de la interfecta, se lo digo de buena tinta.


Otra muestra de terrorismo escatológico:

“Vi rodar mi saliva sobre ti saciada.
Tu boca era frescor de gotas suspiradas,
En la mía el calor de tu placidez ácida.”

Es feo aludir al PH de la amada por ulcerado que se sienta uno, le advierto que para esas cosas son muy suyas. Son temas muy íntimos como para ir publicándolos.

Veamos, la rima es un recurso que, bien empleado, aporta musicalidad y ritmo al poema (aún en el caso en que haya algo que decir) pero no es obligatoria, es más, si se fuerza se consiguen cosas tan poco legibles como ésta:

“Azulina la verdad
Es el río que me cubre
De calambre divinal”

No entro a intentar explicarme (al margen del tamaño del fórceps que hubo de ser aplicado para la consecución formal de tal rima) cómo un río puede “cubrir a uno de ese tipo de calambre” ya sabemos que los poemas, como el arte en general, no deben explicarse, pero creo que dios generalmente no da calambres. Como mucho le enviará algunos rayos y centellas por perpetrar semejantes versos. Esto tiene que ser pecado de herejía (anoto hablar con Rouco).

En fin, señor Jacobo, sé que su intención es buena, usted ha dedicado parte de su valioso tiempo en cincelar estos inefables versos, pero sus poemas son apoteósicamente malos. Por el sacrosanto interés de la Cordura Universal, le ruego se abstenga de hacerlos públicos (ni siquiera púbicos). Como mucho léaselos a su amada, puedo asegurarle que ella y su musgo se desternillarán de risa, garantía de unos momentos inolvidables que, quién sabe, pueden provocarle nuevas y fecundas ideas literarias de mejor resultado.

Persevere, no ceje, insista, haga otro tomito, pero no nos lo mande, siempre tiene que haber una segunda opinión.

Anibal Lector.

11 comentarios:

  1. Meter asma y musgo en poemas de amor, este tipo es un vanguardista.

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  2. Hola!, soy jacobo. Gracias por la sinceridad... Y por confirmarme que no tengo mucha gracia rimando. Ahora ya sé que los poemas demasiado explícitos no son muy digeribles... Me gustaria que me recordases algún cliche para cortarle la cabeza. Por cierto, qué es "el detenimiento en la construción de la forma y fondo"???
    Gracias de nuevo

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    1. Hola, Jacobo. Agradezco su talante. A veces las críticas producen prolapsos testiculares a los autores y recibirlas con una buena actitud dice bastante a su favor. Esta, se lo aseguro, tiene un carácter constructivo. Con el tema de "la construcción de forma y fondo" me refiero a crear un esquema mental (como quien construye una casa) donde unas partes sustentan a otras, que la idea a transmitir tenga un fin correlativo y consecuente con la puesta en escena. Nada de ir como un pollo descabezado siguiendo los impulsos hormonales.Y en cuanto a la forma, yo arrumbaría todo corsé, como la rima, que dificulta una lectura melódica si se echa (mal) toda la estructura sobre ella. La rima debe ser fluída y nunca forzada, lo que dificulta la exposición formal aunque favorezca una impresión contraria. Deje que su magín vuele libremente sin intentar epatar, a veces lo sencillo es más profundo. Un saludo.
      Anibal Lector

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    2. Okey! La verdad es que has dado en el clavo en bastantes aspectos que no me atrevía a admitir.Tomo nota de construir mejor el todo. Me partió la foto del jose mota...volveré.

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    3. Gracias, un placer.
      Anibal Lector.

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  3. Sabes lo que es poesía, aún más, tienes certeza de lo que es buena poesía. Es bueno que personas como tú asuman esta tarea de tratar de convencer a los "poetas" que jamàs lo serán.No sé quién eres ni de donde pero me ha complacido leer tus observaciones muy claras.

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    1. Diría que aquí no se trata de convencer a nadie de que jamás será algo, más bien lo contrario. Otro asunto es el tono del blog que, si puede parecer destructivo (cuya utilidad sería poco más que crear una ilusión de que se es una excepción), me parece que no lo es, sino claro y humorístico-burlón, a su manera, cínico, de agradecer. Por otra parte y a riesgo de excederme quisiera recordarte, seguro que innecesariamente, que el hecho de que le reconozcas a alguien que "sabe lo que es la poesía" no conlleva por regla de tres que tú lo sepas, pero si te complace...

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    2. Plas, plas. Jacobo, alguien que lo ha pillado ;)

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  4. Voya investigar más por este blog, miedo da...

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    1. Haces bien. Recuerda no recurrir al viejo truco de cantar para espantar los miedos, eso solo revela tu posición.

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