miércoles, 25 de marzo de 2015

Crítica de Mañana es Halloween de Israel Moreno, por Daniela Thann


Era sábado por la tarde, un sábado de telefilm navideño, colacao y pijama. Aquel día, así porque sí, me dio por entrar por primera vez a un grupo de Facebook de escritores noveles buscando algo que leer.

Sí, hago muchas gilipolleces pero por lo menos esta vez nadie salió herido ni con un piercing de PVC en el muslo.

Ese día, por primera vez en mi vida quise darle una oportunidad a un escritor desconocido. Entre toneladas de imágenes de amaneceres con frases coelhenses, novelas eróticas y rimas dignas de exponerse en la puerta de un baño público encontré este libro:




Mañana es Halloween’ de Israel Moreno, una historia ambientada en la versión gitana del pueblo de Stephen King en la víspera de Halloween, y donde, según reza la sinopsis:

[...] se nos presentan varios personajes de forma independiente. Una pareja que viaja a conocer a unas amistades cibernéticas. Un agente de policía obligado a trabajar esa noche en un lúgubre ayuntamiento en obras. Y una pandilla de adolescentes que busca emociones fuertes en una gran mansión supuestamente encantada. Dichas historias contadas de forma paralela conformarán un entramado de situaciones entrelazadas que nos someterán a cuestionarnos qué es real, las intenciones de los personajes y de cómo han llegado a ésa situación.

Tenía una portada bonita, era de un género que me gustaba y me prometía algo así como un homenaje a las pelis de los 80 (yo soy más de los 90, pero las reposiciones me las he tragado igual). Además de todo eso, estaba gratis y dije: “pues para dentro, que este fin de mes ya me toca compartir el pienso con Ronchas”.

Sinceramente yo esperaba una mierda. Hermann era mucho más optimista y estaba convencido de que el libro nos iba a sorprender gratamente. Pero Hermann aparte de imaginario es un necio y obviamente se equivocó. Lo bueno es que yo también y ‘Mañana es Halloween’ simplemente ha acabado posicionándose solo un poco por debajo del telefilm que estaba viendo esa tarde:

Lo blanco del fondo no son copos de nieve ¡es caspa!

"Un hogar para Julia", Que va de una niña con una madre yonki que acaba en una casa de acogida, se encoña de un conejo que se encuentra por ahí y acaba haciendo amistad con una vieja que se dedica a acumular conejitos y pretende convertir a la niña en su aprendiz de loca de los gatos pero con esos otros bichos.

Sé que a cualquiera que no me conozca esto le puede parecer una valoración muy dura del libro, pero os juro que yo realmente estaba súper interesada en saber qué pasaba al final con el conejo, la niña y la madre yonkarra.

Con esto quiero decir que ‘Mañana es Halloween’ no es precisamente un libro de la hostia, pero es bastante entretenido, tan entretenido como un telefilm, pero no tanto como “Un hogar para Julia” porque esa es la puta ama de las películas de tarde de sábado. En serio tenía de todo, drama, acción, una señora mayor hablando sobre como los conejos se comen sus propias heces...

-¿Quieres hablar ya del puto libro, loca de los cojones?

Perdón, Hermann tiene razón.

Veamos, ¿que comparte ‘Mañana es Halloween’ con un telefilm de sábado por la tarde?

Que enganchan.
Son entretenidos (hasta cierto punto, que tampoco es como montarse en el Dragon Khan ¿vale?)
Y tienen una historia reconocible (aunque a veces crucen la línea de reconocible a “esto ya lo hemos visto mil veces”).

¿Qué tiene de malo exactamente ‘Mañana es Halloween’?

Pues veréis, empecemos con la cuestión del homenaje:

Cuando alguien coge un género tan trillado y lleno de clichés no puede simplemente repetirlos hasta empapuzar al lector con ellos cual abuela psicópata en Nochebuena. Debe cogerlos, darles la vuelta, retorcerlos y convertir lo que hemos visto mil veces en algo más o menos original. Y esto es precisamente lo que no ocurre con esta novela.

Es predecible a más no poder, los personajes son refritos de lo que hemos visto mil veces y hasta sale una bruja fea con verruga y todo:

Su rostro denotaba una vejez centenaria con erupciones por toda la cara impregnadas de pus. Tenía los ojos verdosos y rojizos penetrantes que escupían fuego, una enorme nariz puntiaguda en forma de aguilucho rematada por un grano volcánico, la boca llena de dientes podridos muy afilados que babeaban saliva mientras caían gotas en su barbilla llena de pelos y verrugas. Con la mano me señaló con unos enormes dedos que bien parecían horrendas garras, apuntilladas por unas largas y sucias uñas.

Además, algo que me ha hecho arrugar el morro durante todo el libro es que el autor se ha dejado arrastrar demasiado por el concepto ese de “homenaje”. Me explico.

En las películas, y en cualquier tipo de obra, en general, las cosas no se ponen porque sí. Detrás de las películas o libros de terror y suspense donde aparecen rituales satánicos, brujas y demás hierbas de la comarca había cierta motivación religiosa que viene de muy atrás, porque, vamos... recordemos de que país venían esas películas. También vemos restos de esto en el tema del feminismo, que en ciertas películas se ha venido ridiculizando mucho o mostrándose como algo peligroso y propio de perturbadas malfolladas. Esta parte puede verse especialmente en el personaje de Sandra. Y no es que no se pueda sacar un personaje así, el problema es la reiteración del mismo estereotipo.

El motivo por el cual algunos temas o personajes eran recurrentes en el cine de la época da para unos cuantos post y hasta para un libro, y yo no soy la más indicada para hacerlo, dicho sea de paso, pero es interesante reflexionar acerca de la intención real de que un cliché se repita una y otra vez, y ver si lo que nos interesa es desmontarlo y reírnos de él, porque usarlos así también es un homenaje. De todas maneras no creo que transmitir el mismo mensaje que las pelis de la época sobre esos temas fuera la intención del autor, simplemente creo que no los tuvo del todo en cuenta, porque para empezar Israel no parece ser muy religioso.

Vamos, vamos, que no sales tan mal parado al final.

No es que un libro tenga que dar lecciones de moral, o ser un manifiesto ideológico, pero el mensaje siempre está ahí y no se puede descuidar tanto. Os cito las últimas frases del capítulo final para que me entendáis:

Después de pensar en lo que me había ocurrido, conociendo con detalle la historia de este pueblo, no pude evitar pensar que aquella sombra era el mal , y que siempre estuvo presente desde los comienzos de la vida en el planeta, escenificado en las alegorías del origen bíblico como una serpiente.
Desde entonces, tan claro tengo que la humanidad alberga tanta maldad como que existen las brujas, las malas energías, las vibraciones nocivas, los magos negros y el mismo demonio. Pero también existen los ángeles. Como mi padre. Y están ahí para protegernos.

O una de las últimas frases del epílogo:

Desde entonces, tan claro tengo que la humanidad alberga tanta bondad como que el mal está tan presente en el mundo que los vástagos del demonio capan a sus anchas. Nos siembran con tempestades, nos pulverizan con la agonía y nos abren la puerta del infierno.


Se echa de menos un personaje que haga más contraste con el resto, en ese sentido. Un personaje ateo que de otra explicación de lo ocurrido, o una persona con otra visión que simplemente no considere que las cosas son tan simples como bien y mal, Dios y Satán.

Durante la lectura, en ocasiones, me he llegado a preguntar si ‘Mañana es Halloween’ esta dirigido al público adulto o no. Y lo digo porque a un lector adulto no puedes venderle una historia tradicional de brujas malisimas de la muerte y quedarte tan pancho. No lo va a aceptar, y más cuando para la mayoría de nosotros el concepto de bruja se acerca mucho más a víctima de la inquisición o a zumbada de la wicca que a algo que realmente pueda dar miedo. Si la intención era volver a relegar a las brujas al lado malo maloso la solución no era repetir la fórmula que ha dejado de funcionar, si no crear otra nueva, más actual, convincente y menos polarizada.

Vayamos con los personajes ¿Nos soprenderá gratamente? !Pues no! Todos se parecen un huevo, cosa curiosa y todo un logro considerando que son estereotipos de personajes usados en pelis de terror, pero es que todos son neuróticos, gruñones y aparentemente poco escépticos. A la mínima se cagan encima. Sí, ver a una persona siniestra en medio de la oscuridad acojona, pero hasta el más cagueta piensa antes en que se trata de alguien rarito que de un fantasma. Y si todo eso nos parecia poco, además nos encontramos con que todos durante la narración hablan exactamente igual. Desde una vieja anciana psicópata hasta un chaval de 16 años que a veces habla más como un adulto que recuerda con nostalgia su adolescencia en vez de hacerlo como el criajo que es.

Mención especial merece un punto de la historia en el cual uno de los protagonistas nos deleita con un monólogo que apesta a proyección del autor (que para eso el personaje es escritor de novelas de terror como él) sobre lo gilipollas que es la peña por leer solo novelas románticas de mierda y bestsellers chuscos en lugar de maravillosas novelas de terror, solo le falta añadir “como esta”... Y no es que no esté de acuerdo con lo que dice, es que no entiendo muy bien a qué viene todo ese rollo.

Irónicamente, pese a que la novela es de terror y que los personajes van todo el día con los huevos de corbata, no hay verdadera tensión. Los supuestos sustos te dejan frío, tanto te da leer que se ha producido algún suceso violento como que un personaje se está cortando las uñas de los pies.

En general el libro es bastante mojigato, la verdad, aunque se puede rescatar alguna que otra escena como en la que la loca de turno baja a contarle su vida a la chica que tiene secuestrada y se le mea encima, así por joder, porque esta como una cabra (espero que eso no lo haya sacado también de alguna película).

Parrafismo galopante:

Si algo hay que reconocerle al autor es que ha trabajado mucho, me explico: se ve que ha ideado un pasado y una historia para cada personaje, que ha creado varias tramas paralelas y que se ha documentado. El problema de todo esto es la necesidad de demostrarlo.

Veréis, durante la novela hay diversos narradores, el libro no es muy largo, así que si tú te haces una historia la hostia de larga sobre el pasado de cada uno, tienes un espacio limitado para dar a conocer a cada personaje. ¿Cómo lo resuelve Israel? Pues haciendo que cada personaje se haga una paja mental de cagarse sobre sus traumas cada vez que empieza la parte donde le toca narrar, y a tomar por culo ¡ale!, a enguarrar el texto con explicaciones que nadie ha pedido.

Se me olvidaba decir que tambien sale un gato negro que da mal rollo ¡Que original!

No es necesario toda esa tonelada de información de golpe, de momento ni siquiera se nada del personaje, no me importa tanto como para estar interesada en su vida.


Para que me entendais es como si acabas de conocer a alguien, te vas a tomar un café con él, y empieza a contarte todas sus movidas mientras tú intentas buscar la manera de salir por patas sin parecer borde. No, no interesa, dejad migajas de información, no la deis toda de golpe. Para saber que la pareja X esta pasando por un mal momento en su relación no hace falta que cada uno de ellos te cuente un rollazo sobre el tema mientras están sentados en el váter o cascandosela en la ducha. Eso se puede dar a entender con pequeñas puyas en los diálogos (cosa que el autor ya hace), en acciones, gestos, etc.

¿Dónde más encontramos el parrafismo? Pues en las enormes explicaciones acerca del satanismo, brujería y el origen de algunas sectas satánicas. También lo vemos en la menciones a pinturas, películas y grupos de rock. El autor se dedica a citarlos en cualquier lugar sin venir a cuento, como queriendo dar muestras de su gran conocimiento sobre el tema rallando la autofelación. ¿Es necesario para la trama? ¡NO! ¿Para qué? Lo divertido es que el propio lector reconozca los guiños sutiles, no lo chafes explicándolo.

¿Es “Mañana es Halloween” un completo desastre? Pues no, no lo es y sobre todo si estamos hablando de escritores noveles. He leído mucha porquería, la mayoría de ella me hace dormirme, cabrearme o deprimirme por estar perdiendo el tiempo. Esta por lo menos ha conseguido entretenerme.

Me gustan algunas descripciones que no son demasiado extensas y que aprovechan precisamente que muchos de los escenarios sean reconocibles por cualquiera que haya visto un poco de cine, el hecho de no tener muchos remilgos en usar palabrotas y que haya sido capaz de idear varias tramas paralelas que confluyen al final. Israel, está claro que no pretendo ser tu mayor fan, pero el trabajo me ha parecido lo suficientemente decente como para que me interese leer tus futuros trabajos a ver si me sorprendes.

Att. Daniela Thann.

4 comentarios:

  1. Hola Daniela. En primer lugar muchas gracias por tu tiempo y por haber leído mi modesta obra. La reseña me ha encantado y me ha arrancado varias risas, no entiendo porque los autores se encolerizan sabiendo de antemano cual es la filosofía del Blog.

    Por otro lado, no puedo dejar de admitir que me siento halagado con ciertas cosas que comentas. Desde que mi libro te llamó la atención dentro de la selva de autores autoeditados y, sobre todo, que Mañana es Halloween haya conseguido entretenerte. Créeme que no era otra mi intención y si lo he conseguido ya es un éxito para mi.

    Actualmente estoy trabajando en la segunda parte y estoy intentando que sea una obra más arriesgada, con más pretensiones y donde jugaré con el peligro de dar alguna vuelta de tuerca a lo contado en la primera parte, profundizar y hacer evolucionar a los personajes. No sé si me va a salir un gran libro o grandísima mierda pero me voy a tirar a la piscina. Como mi voluntad es que esté lo más logrado posible he postergado su salida a 2016. Espero por entonces que te acuerdes de mi obra y continues la historia. Por supuesto os lo pondré fácil y os la ofreceré sin pasar por caja, faltaría más.

    Nada más, mi agradecimiento y mi deseo de éxito de este genuino blog.

    Un saludo a todo el equipo de Pluma Insolente.

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    1. Hola Israel, es un gustazo cuando os lo tomais tan bien, de verdad. Tengo muchisimas ganas de ver esa segunda parte, espero que sea verdad que te la vas a jugar, no vemos mucho novel que lo haga y es de agradecer. Yo te prometo no ser nada blanda contigo tampoco esa vez ;). Nos encantará reseñar tu próximo libro y me halaga muchisimo que nos lo ofrezcas tu mismo. Muchas gracias por los animos y saludos a ti también.

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  2. Me encanta encontrarme con libros nuevos, además que parezcan muy interesante como éste que comentas. Gracias por tu reseña.

    Soy nueva por tu blog y me ha gustado mucho. Me quedo entre tus seguidores y estás invitada a visitar mis blogs si te apetece :)

    Un abrazo.
    Eva.

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    1. Bienvenida, Eva, nos alegra que te guste el blog. Nos daremos una vuelta por el tuyo. Un saludo.

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