viernes, 27 de febrero de 2015

Crítica de Rehabilitación en diez sencillos pisos de Cesar Huerta, por Clara la discorde


Rehabilitación en diez sencillos pisos de Cesar Huerta


Al leer este relato, lo primero que me viene a la mente es algo llamado “Teorema del mono infinito”. Dicha teoría afirma que debido a una cuestión de infinita probabilidad, un mono pulsando teclas al azar en un ordenador durante un tiempo infinito acabaría escribiendo las obras de Shakespeare. Secuencialmente posible, por supuesto, aunque muy improbable.



Igual de improbable me parece que alguien con escasas nociones de redacción, nula base gramatical y aficionado al coleccionismo de faltas de ortografía escriba un relato decente, por mucho que el azar del mono infinito quiera ayudarle.

Y esto es lo que ocurre con el relato corto “Rehabilitación en diez sencillos pisos”. Puedo prometer y prometo que tras leerlo tres veces seguidas, soy incapaz de averiguar de qué trata.

Vislumbro una historia sobre alguien que deja de fumar, pero el galimatías de diálogos fuera de lugar, de reflexiones del narrador en mitad de la nada, de comas mal colocadas y de faltas de ortografía hacen difícil hasta la lectura del más simplón de los relatos.

Tuve una fugaz esperanza de que el autor fuese un maestro del doble sentido cuando en la segunda línea leí “una mujer se desmalló en la acera”. Pensé, con ilusión, que se trataba de un buen juego de palabras entre “desmallar” y “desmayar”, pero pronto caí en la depresión literaria más absoluta, y cito: “de ves en cuando”, “le a echado”, “elijen”, “deverían”…Por no mencionar la huelga indefinida de acentos y el festival de comas mal colocadas.

¡¡¡MIS OJOS!!!

Si hay algo que medio se salva de este azaroso tecleo mal llamado relato es el título, que tiene cierto ingenio, pero por lo demás, más le valdría al autor borrarlo de todos los sitios habidos y por haber si no quiere que su improbable carrera literaria quede truncada cuando descubran este atentado a la lengua de Cervantes.

12 comentarios:

  1. De acuerdo en que el título está bien.
    En desacuerdo en que la historia no tiene sentido. Como relato no está mal.
    De acuerdo en que está escrito con lo de sentarse del mono ese del teorema.

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  2. Tu última frase la escribió el mono infinito después de una noche loca de sexo, drogas y alcohol? Venga ya,eres Cesar Huerta camuflado, no me engañas! En serio,si de verdad piensas que el relato tiene algo salvable, mereces ser encerrado en una jaula con 40 rinocerontes en celo.

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    1. Pues no, no soy César Huerta camuflado. Yo, a diferencia de ti, estimado anónimo, escribo con mi nombre real y mi foto. No te costará ni diez minutos comprobar que soy de carne y hueso, quién soy y a qué me dedico.
      En cuanto a la última frase, está perfectamente escrita. Si la hubieras leído con un poco más de atención, y no pensando por adelantado en una respuesta mordaz, te habrías dado cuenta, porque percibo que tu capacidad va mucho más allá de lo de mi mamá me mima y mi molino muele.
      En cuanto a lo de los rinocerontes..., mmmmmm, suena prometedor.

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  3. Buenos días, no sé si eres Eduardo Alzola el criador de loros que sale en Google, o Eduardo Alzola un tipo que ha creado un blog hablando del Papa. En cualquier caso, le doy un 70% de razón al anónimo en lo que dice. Tú última frase no es gramaticalmente incorrecta pero se queda a medio camino entre la claridad y la sutileza, y al final no es clara ni sutil. Espero que entre loros y rinocerontes te animes a enviarnos algo tuyo para que lo critiquemos.

    Clara la discorde.

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    2. Clara, Clara, Clara la discorde:

      Dije que no costaba ni diez minutos comprobar quién soy y veo que, lamentablemente, tú solo has dedicado unos siete y medio. No soy el criador de loros. Podría ser “un tipo que ha creado un blog hablando del Papa” haciendo una interpretación casquivana, como la que tú haces, del hecho de que en la primera línea de la entrada más reciente de mi blog (ahí parece haber terminado tu investigación), que nada tiene que ver, por cierto, con el Papa, aparece una alusión a este.

      Gracias de todas maneras por el treinta por ciento de razón que me otorgas (o que supongo que me otorgas, porque lo he obtenido por diferencia a partir del setenta que le das a Anónimo, entendiendo que no queda razón desierta).

      He de aclarar, no obstante, que no pretendía que mi última frase fuese clara (en cuyo caso habría escrito “estoy de acuerdo en que el relato está escrito con el culo del mono”) ni sutil (habría escrito, en tal caso, “ah, qué suave la fragancia de las amapolas entre la mies”). Mi frase pretendía estar correctamente escrita y estar estructurada exactamente como lo está, con plena consciencia de que era una frase rara, un poco, cómo diría yo…, ¿discorde podría valer?

      Si quieres leer algo mío lo puedes encontrar en las librerías. No tengo especial interés en mandaros algo para que lo critiquéis porque, a pesar de que he leído algunas de vuestras críticas y he encontrado algunos retazos de ingenio y buen hacer, os veo en general muy condicionados por la necesidad de ser criticones antes que críticos, y noto que esa necesidad os aleja de la objetividad y de la madurez que requiere servir al “objeto social” que planteáis en vuestra presentación. En una palabra, que el culo del mandril no os deja ver el mono.

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  4. Estimado amante de los loros:

    No tengo más interés ni tiempo en saber quién eres, y menos cuando te muestras tan subidito con perlas como "que lamentablemente sólo te he dedicado 7 minutos", " no tengo especial interés en mandaros algo para que lo critiquéis ", y sobre todo el sublime " me puedes encontrar en las librerías ".

    Cualquier juntaletras " se puede encontrar hoy día en las librerías ", no digo que tú lo seas, ni que dejes de serlo, de hecho me parecería genial si has publicado algún manual sobre el cuidado del loro,criatura que tanto amas.

    Los textos que nos van llegando dan mucho más para ser criticones y no críticos, no obstante, vuelvo a emplazarte para que tengas la valentía de mostrarte y exponer tu arte ante esta panda de humanos, que seguro que lejos de criticarla, quedará extasiada ante tu pluma. Tu pluma como escritor,no como loro.

    No hace falta que nos mandes un tocho de mil páginas sobre la historia de los papas, de verdad espero con ansia que te dignes a enviarnos cualquier relato, cuento, capítulo, etc escrito por ti,para que de una vez podamos ejercer de críticos de verdad y no de criticones de morrallas.

    Amén

    Clara.

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  5. Clara, Clara, Clara la discorde:

    Me sorprende que, siendo del gremio de los criticones mordaces, te pongas tan nerviosilla cuando te toca a ti ser criticada. Eso no dice gran cosa de ti. Tampoco dice mucho tu respuesta anterior, que deja bien claro que no lees las cosas antes de criticarlas o de opinar sobre ellas. Por cierto, ya que estamos..., de sentido del humor tampoco andas sobrada, ¿no?

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  6. Nerviosa no mucho,la verdad... Más bien gratamente sorprendida de que tan gran escritor dedique tanto tiempo a unos vulgares criticones... Detecto cierto resentimiento por tu parte hacia todos aquellos que criticamos con mayor o menor acierto... Alguna mala experiencia? Algún que otro amargo rechazo?...
    Cualquiera puede pagarse una autoedición y ver su libro publicado. A veces lo que no puede el talento lo puede el dinero, y bien lo sabes...

    Que duermas bien, Eduardo :)

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  7. Clara, Clara, Clara la discorde:

    Cree el ladrón que todos son de su condición. Ya sé, un topicazo poco ingenioso pero, si hay algún psicólogo en la sala, que lea este diálogo de besugos y nos diga quién muestra claros síntomas de resentimiento.

    Me aburres, Clara la discorde, y no tengo ninguna intención de entrar en un tonto duelo de a ver quién dice la última palabra. Y, hablando de palabras, por mucho que insistas en poner en mis teclas cosas que yo no he escrito, no las harás ciertas. Si pensara que sois unos “vulgares criticones” no dedicaría ni un minuto a leeros y menos aún a comentaros.

    Un abrazo

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    1. No hay que ser psicólogo, solo tener dos dedos de frente para darse cuenta desde el inicio de la conversación que tuviste con el anónimo de que era una riña de criajos de guardería. Y que cada vez que empieces la respuesta a Clara la discorde, comiences diciendo "Clara, Clara, Clara la discorde" no hace que baje ese nivel de niñería estúpida, la verdad.

      No estoy defendiendo a mi compañera, simplemente coincido en que nos es gracioso tratar con tipejos como tú, con tantos aires de grandeza, que se creen que hacen pupita cuando tan solo nos dan risas.

      Igual, con tu topicazo poco ingenioso estás hablando de ti, tanto "resentimiento" ni pollas.

      Si tanto te aburres y tanto te parecemos criticones de segunda de verdad que no sé qué andas haciendo aquí, nosotros te lo agradecemos, porque como te digo, nos diviertes; pero no sé, desde mis dos dedos de frente me parece un poco, bastante, estúpido de tu parte, quedarte y seguir pasándote por aquí.

      "No tengo ninguna intención de entrar en un tonto duelo de a ver quién tiene la última palabra", pues cualquiera lo diría.
      "Por mucho que insistas en poner en mis teclas cosas que no he escrito" ¿de veras crees que has utilizado bien la metáfora?

      Y bueno, hasta otra, porque sé que seguirás pululando por aquí.

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  8. Pues tú no me aburres, me diviertes mucho:) Me has provocado buenos momentos de risa, ha sido un desacuerdo muy ameno,pero bueno, lo dejaré aquí. Espero que sigas leyéndonos, un saludo.

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