miércoles, 4 de febrero de 2015

Crítica de El beso de Udriel de Andrea Pérez Muñoz, por La Guadaña & Dry Martini S.A



"El beso de Udriel de Andrea Pérez Muñoz es una novela romántica/paranormal que trata sobre Annabelle, una joven que observa cómo de repente unas marcas o tatuajes aparecen en sus muñecas de la noche a la mañana. En la búsqueda de las razones por las que este curioso hecho ocurre, se ve envuelta en una serie de sucesos paranormales y dramáticos que cambiarán su vida; un mundo oscuro y peligroso se abre paso ante ella. Acompañada por una pandilla de amigos -entre ellos Jace, el chico del que está enamorada- cuyas vidas son tan extraordinarias como la de ella, logrará comprender por qué ve y siente cosas que nadie más puede experimentar.-"

Leyendo esta sinopsis que yo misma creé acerca de la historia que ha ocupado mis últimas cuatro o cinco últimas horas, pareciera que nos encontramos frente a una obra, cuanto menos, original. Y así podría haber sido si la autora no hubiese puesto el piloto automático desde la primera línea.

La secuencia es buena, tiene coherencia en más del 95%, lo cual lo rescata. Hasta ciertos instantes pensé que leía Cazadores De Sombras; ya saben, la chica normal en un mundo demoníaco y el chico raro que hace mal tercio con el actual novio de la chica, con alguna especie de insensibilidad nivel avanzado.

Juro que tuve fe en que este sería un escrito si no bueno, quizá sí regular; apenas alcanza a salvarse de ser un fracaso total.

La historia no es más que la copia de la copia de la copia de un cuento robado entre los canales de Pánico e historias de lo que la gente cuenta.

Con estos escritos con etiquetas de terror, uno espera adentrarse en una montaña rusa sin frenos, pero pareció todo carrusel, el cual sólo te esperabas emocionar al pasar frente a tus padres para decir “ya, vámonos”. El montaje paranormal de la historia incluía sombras, demonios, ojos rojos, posesiones y sangre pero no consigue preocupar al lector: no engancha ni estremece. Es como si durante toda la obra luchase por encontrar un estilo sobre el que comenzar a redactar.

Hace poco leí que un libro no era ni bueno ni malo; las historias podían ser contadas bien o mejor, mal o peor, pero los libros no deberían entrar a ser catalogados con etiquetas de ese tipo.

Estoy totalmente en desacuerdo. Yo pienso y creo firmemente que si alguien no tiene nada nuevo que contar, mejor que guarde silencio. Y con esta obra me reafirmo en esa idea.

Me zambullí en la historia de esta chica con la firme intención de encontrar argumentos, sensaciones, sentimientos, personajes, historia, tensión y algo de miedo, ya puestos.

No sólo no encontré nada de esto sino que me costó horrores llevarla a término. Fue como ver una de esas películas de bajo presupuesto, de esas que ponemos para conciliar el sueño los domingos por la tarde. Lo peor viene cuando despiertas y te das cuenta de que el libro sigue ahí y que eres tú quien tiene que acabarlo.

La historia no es ñoña, ni triste, ni mala, ni buena… es simplemente tan plana que no me deja ni mal sabor de boca.

La chica sabe redactar, ojo, sabe contar una historia. Al menos no comete grandes faltas de ortografía ni es reiterativa con los adverbios. Lo que sí me distrajo bastante fue el mal uso de los signos de puntuación. A veces menos es más, y más es demasiado. Hay errores de signos o alguna que otra letra desaparecida en combate. Esas cosas distraen, no son graves pero si de por sí la obra es floja… no sé si me entienden.

Clasificarla como romance es ir demasiado lejos, sobre todo para alguien que como yo, ha devorado cientos de estas historias a lo largo de muchos años. Romance es Orgullo y Prejuicio, Jane Eyre, El Fantasma de la Ópera, Ana Karenina… este libro no es ni un polvo de dos minutos. Es como decir que Romeo y Julieta es una obra bélica porque Teobaldo mata a Mercucio.

No digo que todas las obras de romance (y todas en general) deban tener la misma “radiografía”, pero sí deben transmitir la misma pasión y tratar de perdurar en el recuerdo de aquellos que nos regalan sus horas, su tiempo. Algo que para mí es sagrado. Esta obra no lo hace y eso me decepciona y entristece.

No logré empatizar con ninguno de los personajes, y sin duda el final, el cual pretendía ser impresionante o inesperado, me sorprendió tanto como el resto de la novela. Cero.

Pero claro, ¿cómo puedo empatizar con la protagonista si ni ella misma es capaz de sentir dolor cuando sufre pérdidas irreemplazables a lo largo de la trama? Su sufrimiento es tan de ‘pegoste’ como las más de cien páginas que me tuve que leer.

Los diálogos fueron como dardos lanzados contra mi inteligencia. Reiterativos, pobres y sin vida, como los personajes.

Me sentía en el fondo esperanzada; quizás era ese tipo de esperanza que uno mantiene mientras aguarda a que de repente ocurra un milagro. Mi milagro hubiese sido que la autora despertase del coma en el que andaba y al que sin duda trataba de inducirnos.

La novela no cuenta nada que no hayamos leído o visto. No es más especial que cualquier otra novela ya publicada y de la cual nos hayamos hartado. Por eso me reitero una vez más: “si no tenemos nada nuevo que contar, mejor guardar silencio”.

Por otro lado, me llevo la sensación de que la autora puede crear grandes historias si se centra en no copiar las mismas frases manidas de otros libros de pacotilla. Si saca de sus propias entrañas una historia y no va por ahí devorando libros de “usar y tirar” para inspirarse. Siento que el material está ahí, la capacidad, un esbozo de sensibilidad adormecida y las ganas e ilusión por erigir mundos, despertando mareas de seguidores al paso de su pluma. Pero por ahora es sólo un presentimiento y yo sólo una lectora más.

Suerte.

Romance Team: Dry Martini S.A y La Guadaña

4 comentarios:

  1. Sin duda, una crítica constructiva que tendré en cuenta. Sólo he de puntuar una cosa, escribí este libro para contar una historia, no para trascender en el mundo de la literatura, quizás no tengo nada nuevo que contar pero sí una historia que no se ha leído nunca, porqué es mía. Y sí, esta dirigida al mismo público de Cazadores de sombras y Oscuros.Esa era mi intención y si la has comparado con ella, tampoco era tan mala entonces, pues has podido darte cuenta. Aunque sólo tiene elementos como el demoniaco y chica conoce a chico misterioso.
    De nuevo, esto me servirá para mejorar, gracias por la parte que me toca de tener esperanza. Espero que con mi nuevo libro "El hotel de los sueños rotos" de cero fantasía pueda cambiar la idea que tienes de mi.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nos encantará hacer la crítica también de ese. Un saludo Andrea y gracias por pasarte a comentar.

      Eliminar
    2. Gracias Andrea. No coincido en eso que dices de que no escribiste "para trascender en el mundo de la literatura" ya que ese debería ser el fin último de cada escritor, aunque al final no lo logres. Cada libro debe ser un intento de ser mejor que el anterior, y así hasta el infinito. Sobre todo cuando a estas obras -que supuestamente no pretenden ganar trascendencia- les ponemos un precio. Yo personalmente no pagaría por leer a alguien que admite que no trataba de ganarse un lugar como profesional, sino que lo que quería era contar una historia. Una historia puedo contar yo misma y ponerla gratis en cualquier foro. Pero cuando vendes, cuando pides dinero a cambio de lo que creas, entonces le debes al público la mejor versión de lo tí misma cada vez. Es mi opinión, una vez más, tú harás lo que creas.
      Gracias por comentar.

      Eliminar
    3. Hola Guadaña, creo que me has malinterpretado, obviamente doy lo mejor de mi en cada libro y siempre intento superarme con los siguientes, proponiendo nuevos retos, probando nuevas formas de escritura, etc. Y corrijo el texto mil veces, reescribo, aunque siempre se me puede pasar algún despiste. Pongo un precio a mi novela, por lo tanto espero dar cierta calidad en la medida que un autor novel y autodidacta puede. Lo que quiero decir, es que cuando empiezo a escribir no pienso automáticamente que se vaya a convertir en un clásico, no porque no tenga fe en lo que escribo si no porque estoy más pendiente de otras cosas como pueda ser la historia en sí y disfrutar del mismo proceso de creación. Escribo porque me gusta y vendo porque creo que hay gente a la que realmente puede gustarle lo que hago.
      Espero haberme explicado bien.
      Un saludo.

      Eliminar

¿Vas a dejar esto sin réplica?